martes, 6 de junio de 2017

El Renacimiento Veneciano; "Triunfó la belleza y destrucción de la pintura"


El Museo Thyssen-Bornemisza presenta del 20 de junio al 24 de septiembre de 2017, El Renacimiento en Venecia. "Triunfo de la belleza y destrucción de la pintura", una exposición que expone 88 obras dedicada al arte veneciano del siglo XVI, de su primer periodo de esplendor, con casi un centenar de obras de artistas como Tiziano, Tintoretto, Veronés, Jacopo Bassano, Giorgione o Lotto.
Desde el uso del claroscuro y el color como fundamentos de la representación de la figura y del espacio, hasta la esencia de la naturaleza más directa que proponía la tradición clásica, de concepción más idealista, la muestra pretende demostrar cómo la pintura veneciana asentó la idea de la belleza plenamente renacentista y a veces superior a lo que se hacía en Roma, Parma o Florencia.
Comisariada por Fernando Checa Cremades, catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense, la muestra aborda la presentación de éste esencial foco artístico para la comprensión de la historia de la pintura, desde una meditada selección de temas ejecutados por los maestros que le dieron fama universal en lo cronológico o estilístico.
Para ello presenta un extraordinario conjunto de pinturas, y algunas esculturas, grabados y libros, procedentes de colecciones privadas y museos como la Galleria dell´Accademia de Venecia, el Museo Nacional del Prado de Madrid, la Fondazione Accademia Carrara de Bérgamo, el Palazzo Pitti de Florencia, el Kunsthistorisches Museum de Viena, la Galeria degli Uffizi de Florencia, la Biblioteca Nacional de España, el Musée du Louvre de París y la National Gallery de Londres.


Triunfo de la Belleza
Trás siglos de mirar a Oriente y a China donde (están los famosos viajes de Marco Polo), la caída de Constantinopla a manos de los turcos en 1453, la derrota de la Serenissima Repubblica en Agnadello en 1509 contra las fuerzas de Luis XII de Francia, y el desplazamiento de las rutas comerciales del descubrimiento de América en 1492, cambiaron la geografía política, económica y comercial de Europa.
Venecia corría el peligro de quedar en una posición periférica, fue entonces, cuándo empezó un despertar artístico, especialmente en pintura y la arquitectura, que colocó a la ciudad en el centro del debate, primero al italiano y en los finales del XVI y sobre todo en el XVII en el contexto europeo. Venecia comenzó a crear su propia idea de belleza y se convirtió en la principal alternativa estéticos florentinos y romanos encabezados por Rafael Sanzio y Miguel Angel Buonarrotti. Mientras la corriente clásica ó toscano-romana se caracterizaba por una mayor consideración hacia lo intelectual a través del dibujo (disegno), concebido previamente en la mente (idea), los artistas de la escuela veneciana eran superiores en el manejo del color y de los valores visuales y sensuales de la pintura.

La destrucción de la pintura
Así como sucedió en otras partes de Italia, el momento clasicista duró poco y las obras tardías de Tiziano, Tintoretto, Veronés y Bassano, se aprecian cómo, en mayor o menor medida y
siempre con soluciones muy diversas, cada uno de éstos artistas experimentó un viraje hacia un tipo de pincelada “abierta”, muy suelta calificada de pintura de manchas o borrones, que no solo cuestionaba los valores del "disegno", como una de las partes esenciales de la pintura, sino la propia idea de la belleza renacentista basada en la idealización de la realidad.
Ésta técnica servía para dotar una mayor expresividad y vida a las figuras y los paisajes, a la naturaleza, algo típico del Barroco, así era fácil pasar a la exaltación de los elementos dramáticos de la imagen, tan frecuentes en la pintura de las décadas de los sesenta y setenta de Jacopo Bassano, Tintoretto y sobre todo Tiziano, como el Cristo crucificado (h.1565), inmejorable ejemplo de las cualidades dramáticas de la obra final del maestro, con el que se cierra la exposición.


La destrucción de la pintura está organizada siguiendo un recorrido temático a lo largo de ocho secciones.
Entre Oriente y Occidente: la ciudad más bella del mundo con el esplendor medieval de la ciudad de Venecia subyugó a sus visitantes a lo largo del siglo XVI.
En la simbólica fecha de 1500 Jacopo de Barbari realizó su "Vista de Venecia", la primera vez que una ciudad se representaba a vista de pájaro de manera realista.


Se trata de una imagen extraordinaria que se acompaña de retratos de las magistraturas venecianas como el dux Mocenigo (Gentile Bellini) o los procuradores Gritti y Soranzo y un senador (obras de Tintoretto) y de un famoso cuadro de Veronés en el que personajes vestidos a la oriental ejemplifican el carácter cosmopolita y de frontera entre dos mundos, entre Oriente y Occidente, de la ciudad.


Venecia y el sueño del clasicismo
La cultura renacentista en la que Venecia se quería integrar exigía una rápida renovación de la ciudad medieval, cuya arquitectura, gótica o bizantina, debía sustituirse por una nueva máscara, la clasicista. Arquitectos, humanistas, editores y coleccionistas se pusieron rápidamente en marcha estudiando los textos clásicos, como el tratado de arquitectura de Vitruvio, el único conservado desde la Antigüedad, o escribiendo nuevos textos como los de Sebastiano Serlio o Vincenzo Scamozzi, al que vemos retratado en ésta sala en una obra de Veronés.


Careciendo de ellas, las ruinas clásicas se estudiaron con pasión en la ciudad de la Laguna, y aparecen como fondo de muchos retratos de la época, como el que se muestra del mismo autor custodiado en Budapest.
Lecturas clásicas, bibliotecas y coleccionismo de antigüedades son los rasgos característicos del mundo lagunar y el de la “tierra firme” que lo circunda como lo demuestran las pinturas de Moroni o los bronces con temas mitológicos expuestos en ésta sala.


Belleza y melancolía del Renacimiento veneciano
Los deseos de belleza urbana se conseguía a través del clasicismo y se concretan en las más variadas tipologías estéticas. El sueño de la juventud se expresó por medio del retrato del joven melancólico -que se muestra con ejemplos capitales de Giorgione, Bernardino Licinio, Giovanni Cariani o Lorenzo Lotto, de la alegoría musical, máximo símbolo de la perfección estética en el Renacimiento -con una obra de Cariani-, o de la evocación de una Antigüedad, utópica y también soñada, expresada en el libro de Francesco Colonna, Hypnerotomachia Poliphili (1499), sin duda el libro impreso más bello del Renacimiento.


Imágenes venecianas de la mujer
La exploración de la pintura veneciana en torno a la belleza culmina con la que se realiza en torno a de la mujer. Obras fundamentales de Palma el Viejo, Tiziano o Veronés desarrollan la idea dentro del género del retrato femenino idealizado, que se prolonga también en el de la pintura mitológica en obras que tienen a Venus, la diosa de la belleza, como protagonista.

                                         










Es el caso de las telas de Lambert Sustris, "Venus y Cupido", y "Venus y Adonis" de Veronés, que se muestra con su pareja, Céfalo y Procris.
La presencia del espectacular "Rapto de Europa" de Veronés, procedente del Palacio Ducal de Venecia, culmina éste panorama con una de las pinturas más importantes del Renacimiento.


A medio camino entre la imagen de la belleza de la mujer y la pintura de devoción, la iconografía de la "Magdalena Penitente" fue una de las más practicadas por Tiziano. Se presentan aquí los tres mejores ejemplos existentes del tipo de la Magdalena vestida de éste pintor: la realizada para el cardenal Farnesio, del Museo de Capodimonte en Nápoles, otra de las pintadas quizá para Alfonso de Ávalos, y la que el propio artista poseía en su estudio en el momento de su muerte. Se trata, ésta última, una de las obras maestras de su periodo tardío, de la que la leyenda dice que Tiziano murió abrazado a ella.


El brillo del poder
La creación de la belleza que caracteriza la pintura veneciana tuvo una especial importancia desde el punto de vista de la imagen del poder. En ésta cuestión expone dos puntos de vista. El primero es el del “brillo” del poder militar a través del reflejo pintado en las armaduras como vestidura propia del soldado, con ejemplos capitales de Carpaccio y Tiziano.

El espectador debía de quedar fascinado ante obras de éste tipo por la habilidad del artista en captar la fugacidad del brillo sobre el metal, algo técnicamente muy difícil, y el segundo punto de vista se centra en la importancia representativa del palacio del noble, ejemplificada en su arquitectura y su decoración pintada a través de dos casos: la colaboración de Tiziano y Giulio Romano en el "Palazzo Te de Mantua", y la de Andrea Palladio y Veronés en el "Palacio de Iseppo da Porto" en Vincenza.

                     
       









Pastorales venecianas
Los Idilios de Teócrito y la Arcadia de Sannazaro constituyen la base literaria del último campo que queremos desarrollar como expresión de la creación de belleza por parte de la pintura veneciana. Una naturaleza bella e idealizada es el ambiente para pastorales de contenido mitológico, como los casos de las pinturas de Sebastiano del Piombo, Lorenzo Lotto, Palma el Viejo y otros.


Pero también lo es para rodear el mundo de la devoción, como sucede en la pintura de Dosso Dossi o en la maravillosa Virgen con el Niño, santa Catalina y un pastor, pintada por Tiziano para el duque Alfonso I d’Este en las etapas iniciales de su carrera. Las magníficas escenas pastorales de Jacopo Bassano muestran una imagen más real del entorno natural acorde con los intereses agrícolas del patriciado véneto afincado en “tierra firme”, que encontró en las villas de Palladio su mejor expresión arquitectónica.


El ocaso del Renacimiento
La técnica de la pintura veneciana que despreciaba el dibujo para centrarse en el color y la pintura de “manchas”, llevaba en sí el germen de su autodestrucción. Buena parte de los autores que desarrollaron ése concepto de belleza idealizada que hemos visto, en torno a los temas de la melancolía, la música, la mujer, el poder o la naturaleza, concluyeron su carrera con pinturas en las que el violento claroscuro o los “crueles borrones” alcanzaron un protagonismo total, hasta el punto de discutirse hasta el día de hoy si, en el caso de Tiziano, se trata de obras terminadas o no. Se plantea una discusión en torno a éste asunto, y a su confrontación con obras tardías de Tintoretto, Jacopo Bassano y Veronés.
El dramatismo de temáticas como la de la "Pasión de Cristo" de Tintoretto ( Llantoy Veronés  (Crusifixión), unido a la autoconciencia de un momento que se vió a sí mismo como “ocaso del Renacimiento” y fin de una época, hicieron el resto.

   











Destrucción de la pintura
El rey Felipe II fue el mayor aficionado al arte de Tiziano de todo el siglo XVI. Su colección fue la más importante, además, en lo que se refiere a obras del último periodo del maestro, como demuestran las existentes en el Museo del Prado y en el monasterio del Escorial.
De las conservadas en éste último lugar, el dramático Cristo crucificado, menos conocido del público y culminación de ésta exposición, es una obra maestra de su etapa tardía y paradigma de lo que llamamos “destrucción de la pintura”.


  &      Tiziano. Cristo crucificado, hacia 1565. Patrimonio
    &     Nacional, Monasterio de San Lorenzo del Escorial



www.museothyssen.org

lunes, 30 de enero de 2017

Marta Minujín: "vivo y muero con el arte"



La Feria del Libro de Fránkfurt, servirá de plataforma a la artista argentina Marta Minujín invitada para la recolección de obras antiguamente prohibidas para una reedición de su instalación "El Partenón de libros" que realizó en 1983, que verá la luz su nueva versión en 2017 en la muestra de arte vanguardista "Documenta 14", en Kassel, Alemania.
El Partenón de Libros será presentada el 10 de junio durante la inauguración de la decimocuarta edición de Documenta, -muestra de arte vanguardista que se celebra cada cinco años en Kassel, en el centro de Alemania, desde 1955 y podrá verse durante cien días. El "Partenón de Libros" se ubicará en la plaza de Friedrichsplatz, lugar donde el 19 de mayo de 1933, en una acción llamada Campaña en contra del espíritu no-germano, los nazis quemaron unos 2.000 libros. Durante un bombardeo aliado en 1941, el Fridericianum utilizado como biblioteca en aquél tiempo fue alcanzado por las llamas, que destruyeron más de 350.000 libros.
La instalación de Minujín será construida como réplica del templo de la Acrópolis de Atenas, con sus mismas dimensiones de unos 30 x 70 metros, que representa el doble del tamaño de la realizada en los años 80, en la que se utilizaron 30.000 libros. Cada ejemplar se colocará en una bolsa hermética y en su conjunto, se colgarán de mallas que cubrirán la estructura tubular de la obra.


La artista argentina realizó el primer Partenón en 1983 para celebrar la vuelta de la democracia. En ella reunió los libros que habían sido prohibidos durante la dictadura militar. Luego de los cinco días que duró la exposición, dos grúas ladearon la instalación para que los visitantes tomaran ejemplares y se los llevaran para leer a sus casas.
Durante los años de censura, el régimen militar argentino acabó sistemáticamente con toda cultura catalogada como subversiva, y prohibió y quemó varios centenares de miles de libros que trás la caída del régimen volvieron a publicarse y a difundirse legalmente. Para realizar la actual se pueden ceder libros escritos en cualquier lengua y de cualquier etapa histórica, con el único requisito de que sean obras que en algún momento fueron objeto de censura.
Ésta propuesta de Minujín es un símbolo de resistencia en contra de la prohibición de escritos y de la persecución de sus autores. Unos 100.000 libros procedentes de todo el mundo y que están o fueron censurados en distintos países serán reunidos para crear la obra en Kassel. Una acción para devolver los libros a la circulación pública también está planeada para el nuevo Partenón, al concluir Documenta 14.


La obra del nuevo Partenón de Minujín llevará el mismo nombre que el original y se concibe como un mensaje contra la discriminación y la intolerancia. Con un sistema de fuelles se inclinará varias veces por día, para demostrar que "todo cambia según el punto de vista con que ves las cosas".
El director de la Feria de Fráncfort, Juergen Boos, señaló que "los libros poseen la fuerza de cuestionar el poder y la política. Por eso, la censura de libros revela también mucho sobre la correspondiente época y orden político". 
Minujín desde cuándo era niña confiesa que "Yo hacía de guía de turismo" recuerda hoy la artista en su taller de San Cristóbal, el mismo lugar donde nació hace 73 años, pero siempre alguién se caía. Iba a caballo por caminos peligrosos. Una señora, pobre, se rompió un brazo y la tuvieron que sacar por el lago, en un bote, y después en ambulancia. Así Marta cuándo tenía apenas tres meses de edad descubrió por primera vez las montañas que inspirarían sus obras,igual de monumentales.Su padre médico rural y pionero en la zona, la llevó cruzando vados a caballo durante dos días hasta el lago Villarino, donde la familia construiría una hostería que ella aún visita tres veces por año. "Para mí el Sur fue fundamental, me pasé mi vida ahí. Mis padres se casaron y se fueron a vivir un tiempo a San Martín de los Andes. Allá nació mi hermano, Luis Andino Minujín".
Hace un año cuándo llegó de sus vacaciones en el Sur, encontró una carta con remitente de Alemania. La invitaban a participar de "documenta 14", la muestra de arte contemporáneo más importante del mundo, y como rebelde y vanguardista en el arte no vaciló en aceptar su participación donde instalará en Kassel una recreación del Partenón de Libros que construyó en diciembre de 1983 en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Santa Fe con libros prohibidos durante la dictadura, para celebrar el regreso de la democracia en la Argentina. "Es una obra en progreso, de arte efímero y de participación masiva, que se completa destruyéndola al final de la muestra repartiéndolos a la gente que lee los libros". 
En la década del 70, cuándo era hippie era perseguida y corría peligro de que me detuvieran.Ahí me empecé a hacer unos trajes como de George Sand, y empecé a usar anteojos para que no me reconocieran. Nunca más me los saqué y ahora, para que no me reconozcan, me los tengo que sacar.
A los doce años entré en Bellas Artes y me hice amiga de compañeros que tenían 40 años. El primer día estaban Le Parc, Polesello, Pérez Celis y todo el Grupo de Investigaciones de Arte Visual. Habían tomado la escuela y me quedé tres días a vivir ahí, con todos ellos.
En su taller tiene colgadas obras junto a otras icónicas, las fotografías que registran el pago simbólico de la deuda externa a Andy Warhol (1985), o la instalación de un Obelisco de Pan Dulce de 30 metros de alto en La Rural (1979).


A los 20 quemó todas sus obras en su primer happening y dos años más tarde se instaló en Nueva York, después de haber ganado el premio nacional Instituto Torcuato Di Tella.
Una vez en Manhattan, no perdió el tiempo y fue directo a ver al prestigioso galerista Leo Castelli quién ya conocía su trabajo, y gracias a él logró exhibir en la galería Bianchini la instalación participativa "El batacazo", que incluía moscas y conejos vivos encerrados en cajas de vidrio. La Sociedad Protectora de Animales norteamericana ordenó cerrarla en cuestión de horas, pero Marta ya se había ganado un lugar en la meca del arte: la muestra tampoco había pasado desapercibida para Andy Warhol, el rey del Pop, que asistió a la inauguración.
En 1963 realiza en París su primer happening, "La destrucción" donde quema todas sus obras, y en 1964 gana el premio nacional Instituto Torcuato Di Tella con dos obras, "Eróticos en technicolor" y "Revuélquese y viva". En 1965 con la autorización de Romero Brest exhibe en el Instituto Di Tella dos de sus obras emblemáticas: "La Menesunda" y "El batacazo" que luego llevará a Nueva York, y realiza después un escandaloso happening polémico en Montevideo.
Para 1966 crea el happening hippie "Simultaneidad en simultaneidad" el happening ideado como multimedia que se considera la primera obra de videoarte del país. Minujín anticipó así la globalización al realizar en el Di Tella lo que se realizará en paralelo con Allan Kaprow en Nueva York y Wolf Vostell en Berlín, al involucrar una producción multimedia tan compleja -fotografía, televisión, teléfono, correo, radio y transmisión vía satélite- que los otros dos artistas no pudieron reproducirla. Según el curador Rodrigo Alonso, fue la primera obra de videoarte de la Argentina, y 1985 presenta en la Factory de Nueva York con Andy Warhol una instalación "pagar la deuda externa con choclos" que fue muy polemizada.
En 2016 es distinguida con el premio Velázquez de Artes Plásticas en España, en reconocimiento por la totalidad de su obra plástica creada con 100.000 euros (106.107 dólares), el premio se concede desde 2002, y también ha recaído en manos de autores como Antonio Tapies (2003), Antonio López (2006),Cildo Meireles (2008) o Doris Salcedo (2010).


Cuándo entre sus delirios le preguntaron como quería morir respondió: será a la hora de suicidarme que aún no llegó, pero la idea es poner todas las esculturas de bronce en una instalación con un horno que las va derritiendo. Yo estoy sentada en una silla de hierro, suben unas paredes que me queman y me transformo en ceniza. Quiero que mis cenizas se mezclen con las de las obras... y alquilar con toda la plata que tenga, un espacio en televisión para transmitirlo en vivo. Lo vería el mundo entero. Cuándo me sienta mal en ésta vida, lo hago porqué no hay nada mejor. ¿Viste que yo digo: "vivir en arte"? Morir en arte también. "Vivir y morir en arte".
Otra nota relacionada "La Menesunda según Marta Minujin" editada en NewsArte1000: https://e1000tsf.wordpress.com/2015/10/19/la-menesunda-segun-marta-minujin/

miércoles, 21 de septiembre de 2016

"RENOIR Intimista"


La exposición Renoir "Intimidad" es la primera retrospectiva de la figura del pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir (1841-1919), que exhibirá el museo Thyssen Bornemisza del 18 de octubre al 22 de enero de 2017, y en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, entre el 7 de febrero y el 15 de mayo de 2017, dónde se destacará las sensaciones táctiles en sus obras y poder percibir las distintas etapas de su trayectoria en su amplia variedad de géneros como retratos femeninos y desnudos, naturaleza muerta y paisajes.


         
                                 
Con la curaduría de Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza, la exposición cuenta con el mecenazgo de Japan Tobacco International (JTI) y presentará un recorrido de más de 75 obras del artista francés, procedentes de museos y colecciones de todo el mundo como el Musée Marmottan Monet de París, el Art Institute de Chicago, el Museo Pushkin de Moscú, el J. Paul Getty de Los Ángeles, la National Gallery de Londres o el Metropolitan de Nueva York. Renoir "Intimidad" permitirá descubrir cómo Renoir se servía de las sugerencias táctiles del volumen, materia o texturas como vehículo para plasmar la intimidad en sus diversas formas –amistosa, familiar o erótica–, y cómo ése imaginario vincula la obra y espectador con la sensualidad de la pincelada y la superficie pictórica.



 Tacto e intimidad 

Mientras en los retratos de grupo de Manet o Degas por ejemplo, los protagonistas mantienen la distancia entre ellos y con el espectador, Renoir dota a sus figuras de una cercanía tangible. En sus escenas con dos o más personajes, es habitual que éstos participen en un juego de alternancia entre el contacto visual y el contacto físico, parejas de hermanos o de madres e hijos en las que uno de ellos mira al otro y éste le corresponde tocándole con la mano. En ocasiones ésos intercambios se establecen en torno a una actividad común, como la lectura de un libro.
En el caso de los retratos individuales, Renoir aspira a ofrecer al espectador algo semejante al contacto físico aproximándose todo lo posible. Si Degas rodea a sus modelos de un decorado y unos atributos que hablan por ellos, Renoir tiende a ajustar el encuadre suprimiendo el entorno para concentrar la mirada en el rostro.


Otros detalles en los cuadros de Renoir aluden a sensaciones palpables de las cabelleras con las que juegan y se enredan las manos, los perros y gatos en brazos de figuras femeninas, los paños o toallas que cubren el pecho o envuelven los muslos, una labor de costura, unas madejas de lana o la densidad de un jardín.

                                               









Renoir "Intimidad" está organizada siguiendo un recorrido temático, en torno a cinco apartados: impresionismo, retratos, paisajes, escenas familiares y domésticas, y bañistas.
La etapa impresionista, entre 1869 y 1880, ocupa tres salas de la exposición y reúne algunos de los iconos de su carrera, como "Después del almuerzo" (1879), un estudio natural de "Le Moulin de la Galette" (1875-1876) o una de las obras que pinta en "La Grenouillère", zona de ocio en las afueras de París donde trabaja con Monet, "Baños en el Sena" (La Grenouillère) (1869).
Una selección de retratos femeninos al aire libre o en interiores –"Retrato de la mujer de Monet" (1872-1874)- y parejas –"El paseo" (1870)-, además de un paisaje impresionista, "Mujer con sombrilla en un jardín" (1875).
 A partir de 1881, el impresionismo parece agotado y los miembros del grupo se distancian. Renoir vuelve la mirada a la tradición clásica, desde Rafael a JeanAuguste Dominique Ingres. y no abandona el lenguaje impresionista, pero añade a su pintura un énfasis mayor en el dibujo.
Desde finales de los años 1870 y a lo largo de toda la década siguiente, Renoir adquiere una creciente reputación como retratista y se convierte en uno de los
pintores más solicitados por la sociedad parisiense. La "Srta. Charlotte Berthier" (1883), el "Retrato de la poetisa Alice Vallières-Merzbach" (1913) o el de su marchante Paul Durand Ruel (1910) y sus hijos Joseph Durand-Ruel (1882) y Charles y Georges Durand-Ruel (1882), son ejemplos de ésta faceta.
Éstas obras "La trenza", hacia 1886-1887 en el Museum Langmatt, Baden, "La Srta. Charlotte Berthier", 1883 en National Gallery of Art. Washington, D.C. y "El paseo" de 1870 en The J. Paul Getty Museum, Los Angeles.


En la sala dedicada a los paisajes se incluyen sus vistas de la costa de Normandía y sus alrededores -"Colinas alrededor de la bahía" de Moulin Huet, Guernsey (1883)- y Provenza, donde comparte motivos pictóricos con su amigo Cézanne -"La montaña de SainteVictoire" (hacia 1888-1889)-, así como distintas localizaciones del sur de Italia, La bahía de Salerno (Paisaje del sur) (1881). La exposición continúa con escenas familiares y domésticas protagonizadas por sus hijos –"Coco tomando su sopa" (1905) o Jean como cazador (1910)-, su mujer Aline, que con motivo del nacimiento de su primer hijo Pierre,
posa en "Maternidad" (1885) y "Aline amamantando a su hijo" (1915) y otros miembros de su entorno más cercano como Gabrielle Renard, la niñera y pariente lejana de Aline, que se convierte en una de sus modelos predilectas -"Niño con manzana" o "Gabrielle, Jean Renoir y una niña" (hacia 1895- 1896)- y Andrée Heuschling –"El concierto" (1918-1919)- quién se casará con su hijo Jean trás la muerte del pintor.
Uno de los motivos predilectos de Renoir son los desnudos. Un género que los impresionistas a excepción de Degas, no trataron por considerarlo académico. Centrado en su propia elaboración estilística, el pintor llega a una de las cimas de su producción con "las bañistas", y una serie de desnudos al aire libre en los que el pintor celebra una naturaleza atemporal, que rechaza cualquier referencia al mundo contemporáneo. Una visión idílica marcada por la sensualidad de las modelos, la riqueza del colorido y la plenitud de las formas.




viernes, 3 de junio de 2016

"Caravaggio" y el tenebrismo


Del 21 de junio al 18 de septiembre de 2016 el Museo Thyssen-Bornemisza presenta "Caravaggio y los pintores del norte", una exposición sobre la reconocida figura de Michelangelo Merisi Caravaggio (Milan, 1571 - Porto Ercole, 1610) y su influencia entre los pintores del norte de Europa, que fascinados por su pintura difundieron su estilo.
Con la curaduría de Gert Jan van der Sman, profesor de la Universidad de Leiden y miembro del Istituto Univesitario Olandese di Storia dell´Arte de Florencia, la muestra reúne un conjunto de 53 obras -12 de ellas del maestro lombardo- que abarcan el curso de la carrera de Caravaggio, desde el periodo romano hasta las emotivas pinturas oscuras de sus últimos años, junto a una selección de obras de sus más destacados seguidores en Holanda, Dirk van Baburen, Gerrit van Honthorst o -Hendrick Ter Brugghen-, Flandes -Nicolas Régnier o Louis Finson- y Francia, Simón Vouet, Claude Vignón o Valentin de Boulogne.
"Caravaggio" y los pintores del norte sumerge al visitante en la época de Michelangelo Merisi y a las décadas que siguieron a su muerte, cuándo su fama aún estaba en su punto álgido, un periodo especialmente rico en hitos pictóricos de su paleta.
La exposición se abre con dos salas dedicadas a la producción del pintor en Roma, continúa con los cuadros de los artistas del otro lado de los Alpes que contemplaron con sus propios ojos la obra de Caravaggio y termina con las pinturas de Merisi, y sus seguidores extranjeros en Nápoles y el sur de Italia.
Entre 1600 y 1630 se establecieron en Roma más de dos mil artistas de los cuáles una tercera parte eran extranjeros que convirtieron la Ciudad Eterna en un crisol artístico. Los pintores del norte de Europa estaban dispuestos a seguir el estilo de Caravaggio, impulsados principalmente por dos motivos: la menor importancia del componente clásico en la tradición pictórica del norte y la facilidad para aplicar el estilo de Merisi, fuera del contexto tradicional de un taller o una academia de dibujo.
En los Países Bajos y las regiones germánicas basaban trabajar al natural y en motivos visibles a su alrededor, era una costumbre muy arraigada. Esto establecía un vínculo con la forma de trabajar de Merisi, cuyo origen lombardo lo predisponía a pintar "ad vivum", un método que los pintores clásicos consideraban inadecuado porque suponía un obstáculo para alcanzar la perfección en el arte.
Por otro lado, la mayoría de los artistas holandeses, flamencos o franceses que se establecían en Roma, tenían recibido una formación básica en dibujo y pintura de su país de origen, estaban interesados en captar y asimilar rápidamente las nuevas ideas.
El arte de Caravaggio era considerado tenebrista y atractivo para ellos por la posibilidad de trabajar al natural por el uso de la luz, las sombras y el color se acentuaba más intenso. Los forasteros podían incorporar éste estilo al suyo propio sin tener que ceñirse a un programa de estudios, ya que Caravaggio traslada al visitante a la época de Michelángelo Merisi y a las décadas que siguieron a su muerte, cuándo su fama aún estaba alta en un periodo especialmente rico en hitos pictóricos.
La exposición se abre con dos salas dedicadas a las obras que el pintor realizó durante sus años en Roma, en las que se pone de manifiesto su polifacética carrera. En las siguientes, se presentan cuadros de artistas del otro lado de los Alpes que contemplaron con sus propios ojos la obra de Caravaggio. El resultado de sus impresiones se muestra desde una perspectiva lo más amplia en que se buscaban nuevos modos de expresión, tanto en el arte religioso como en el profano.
Las dos últimas salas están dedicadas a la producción de Caravaggio y sus seguidores extranjeros en Nápoles y el sur de Italia.

Caravaggio en Roma (1592 - 1606)


Durante sus primeros años Caravaggio realiza cuadros que vende a través de marchantes por importes modestos. Se trata de escenas de género y naturalezas muertas con frutas y flores, una especialidad que trae consigo desde Lombardía. Con "Muchacho mordido por un lagarto" entre 1593-1595 consigue asombrar a sus contemporáneos por las cualidades miméticas del jarrón con flores, como por la expresión melodramática del joven.
Sus representaciones de tipos populares de las calles de Roma,
como "La buenaventura" de 1595-1596, llaman la atención de pintores y coleccionistas. El cardenal Francesco Maria del Monte su primer benefactor, le ofrece alojamiento en el Palazzo Madama, donde pinta "Los músicos" de 1595-1596 y Santa Catalina de Alejandría en las que se puede apreciar la rápida evolución de su técnica, desde la paleta brillante y colorida del primero al marcado claroscuro del segundo. Su capacidad para dejar de lado las convenciones y abordar temas tradicionales con una sorprendente originalidad queda mostrado en "David con la cabeza de Goliat" hacia 1598-1599 .

Los años 1596 y 1597 marcan un punto de inflexión en su carrera
gracias al encargo de dos lienzos para la Capilla Contarelli en la Iglesia de San Luis de los Franceses –"La vocación y El martirio de San Mateo"-, donde el artista combina su predilección por la representación natural y los tipos populares en un conmovedor dramatismo. En el momento que se muestran al público durante el Jubileo de 1600, Caravaggio se convierte en el pintor más solicitado de la Ciudad Eterna y se suceden los encargos tanto públicos como privados para clientes como Maffeo Barberini, futuro Papa Urbano VIII, para el que pinta "El sacrificio de Isaac" en 1603 o el banquero Ottavio Costa, que le encarga "San Juan Bautista en el desierto" de 1602.


Los primeros admiradores en Roma son Adam Elsheimer y Peter Paul Rubens que en 1600, cuándo el pintor alemán Adam Elsheimer (Frankfurt am Main, 1578 - Roma, 1610) se establece en Roma, Caravaggio está terminando sus lienzos para San Luis de los Franceses. Peter Paul Rubens (Siegen, 1577 - Amberes, 1640) llega a la ciudad un año más tarde cuándo el lombardo está ya en boca de todos. Elsheimer y Rubens son los primeros pintores del norte de Europa que están en contacto con la obra de Caravaggio y la influencia de Merisi puede detectarse en el primer encargo oficial de Rubens en Roma: los retablos para la basílica de la Santa Cruz de Jerusalén.
Este acercamiento se pone de manifiesto en la intensa iluminación de algunos fragmentos. Rubens incluye el tipo caravaggiesco del joven de aspecto seductor con rizos negros en "Cabeza de joven" en 1601- 1602.
Durante su segunda etapa en la ciudad, entre 1605 y 1608, pinta "La adoración de los pastores" de 1608, con un claroscuro en la zona donde están representados los ángeles.


El pintor flamenco juega un papel clave en la adquisición de la controvertida Muerte de la Virgen para las colecciones del Duque de Mantua. La obra había sido rechazada por los carmelitas de Santa Maria della Scala por el realismo con el que Caravaggio había representado a la Virgen.
Trás su regreso a Flandes, Rubens se inspira en varias ocasiones en los cuadros del italiano, como en la famosa copia libre del "Santo entierro" de la que se muestra aquí un dibujo.



 Artistas y amantes del arte: Quadri da stanza y quadri d´altare

 Los hermanos Benedetto y Vincenzo Giustiniani, además de poseer quince obras de Caravaggio, ayudaron a muchos pintores extranjeros a conseguir encargos y acogieron en su casa a los artistas Gerard van Honthorst (Utrecht, 1592 - 1656), David de Haen (Rotterdam, 1597(?) - Roma, 1622) y Nicolas Régnier (Maubeuge, c.1588 - Venecia, 1667). Dirck van Baburen (Wijk bij Duurstede c.1594 – Utrecht, 1624) también tuvo la suerte de contar con un mecenas a poco de llegar a Roma, el español Pedro Cosida, embajador de Felipe III en Roma, cuyo patrocinio culminó en la decoración de la capilla de Cosida en San Pietro in Montorio. Una de las obras más admiradas del periodo romano de Van Baburen es "El entierro de Cristo de 1617".


Hendrick ter Brugghen y la Escuela de pintura de Utrecht Hendrick ter Brugghen (La Haya (?) - Utrecht, 1629) fue el primero de los pintores holandeses que, trás su estadía en Roma, regresó en 1614 a su país e introdujo los temas y fórmulas estilísticas de Caravaggio.

                                                           
                                                                           




En "La cena de Emaús" de 1616  y "La vocación de san Mateo" hacia 1617-1619  adopta el estilo compositivo de Merisi con una paleta brillante, en la que se destacan las sutiles gradaciones de color y el esmero con el que pinta las arrugas de la piel, los pliegues y los tonos de los tocados o el reflejo de la luz en los objetos. El regreso de Gerard van Honthorst y Dirck van Baburen a Utrecht, entre 1620 y 1621, influye en la evolución estilística de Ter Brugghen, surgiendo entre ellos una sana rivalidad que les lleva a emularse o a intentar superarse en cuadros como "Pífano" o "Flautista", ambos de 1621, que Ter Brugghen pinta las figuras de músicos de medio cuerpo de Baburen, como "Joven cantante" de 1622.


Con el tiempo, la paleta de Honthorst se vuelve más brillante y colorida en obras como "Alegre compañía" de 1622. Los pintores franceses en Roma La sala reúne obras de artistas franceses que trabajaron en Roma entre 1610 y 1630, un colectivo especialmente interesante por su diversidad social y cultural.
Entre los pintores extranjeros que residían en la capital italiana, Simon Vouet (París, 1590 - 1649) era el que tenía una posición más privilegiada. Hijo de un pintor de cámara, creció en París y tuvo acceso a la corte a edad temprana, después de un breve periodo en Venecia, en 1613-1614 se establece en Roma y empieza a recibir una asignación de la casa real francesa. El carácter oficial de su estadía le proporciona gran prestigio en los círculos artísticos y el favor de los grandes coleccionistas, para los que realiza obras como "David vencedor de Goliat" de 1621.



Claude Vignon (Tours, 1593 - París 1670) y también procedía de un entorno acomodado. Su padre era ayudante de cámara del rey, nació en Tours, lugar habitual de residencia de los reyes franceses, pero creció en París. Su estadía en Roma se inicia en 1609-1610, interrumpida por sus viajes a España y París (1616-1617) por lo que es probable que pintara su impresionante "Martirio de San Mateo" de 1617 en suelo francés.


Su amistad con Vouet impulsó su carrera en Roma. La situación de ambos contrasta con la lucha de Valentin de Boulogne (Coulommiers, 1531 - Roma, 1632) por alcanzar el éxito, y pasarán varios años antes de que Valentin encontrara un mecenas estable en la figura de Francesco Barberini, Su biógrafo Giovanni Baglione, que vinculaba su manera de pintar al natural con su estilo de vida disoluto. Al igual que Caravaggio, realizaba grandes composiciones a base de pinceladas aplicadas directamente sobre el lienzo. A pesar de la complejidad de creaciones, como David con la cabeza de Goliat y dos soldados [hacia 1616-1618] no hay indicios de que preparara la ejecución de sus cuadros con dibujos o estudios preliminares.


Caravaggio y sus seguidores en Nápoles y el sur de Italia Entre los pintores extranjeros instalados en Nápoles e influidos por Caravaggio se destacan dos: Louis Finson (Brujas, c.1580 - Ámsterdam, 1617) y Matthias Stom ((?) c. 1600 - Italia septentrional (?) posterior a 1649).
El primero es el único caravaggista del norte que muy probablemente conoció en persona al maestro, y Stom el último de sus seguidores, en cuya obra sigue detectándose su influencia hasta aproximadamente 1640. Finson se establece en Nápoles en 1605, donde comienza a colaborar con Abraham Vinck, pintor especializado en retratos.
Se considera que Caravaggio debió de entablar amistad con ambos y cuándo se marcha a Malta, en 1607, les confía dos de sus obras, "Judith y Holofernes" y "La Madonna del Rosario".













En 1612, Finson se establece en el sur de Francia donde cosecha un considerable éxito pintando a la manera de su maestro. Muere en 1617 en Ámsterdam, en casa de su amigo y socio Vinck. Los cuadros que ambos llevan a su país son las primeras (y únicas) obras originales de Caravaggio que se pudieron admirar en los Países Bajos. Veinte años después de que Finson abandonara Nápoles, Stom se establece en la ciudad. Se desconoce si nació en Amersfoort (cerca de Utrecht, Holanda) o en Flandes. Es posible que uno de sus maestros fuera Gerard van Honthorst, quién le inculcaría su predilección por las escenas a la luz de las velas.
Los cuadros con figuras en primer término fueron una de las claves de la buena acogida de su obra en Nápoles, donde dirigió su propio taller desde 1635 hasta 1639 aproximadamente.
En la década de los años treinta, su técnica se hizo más fluida y sus colores más vivos. Stom se trasladó a Sicilia, donde realizó algunos encargos públicos. "La flagelación de Cristo" de hacia 1640 es una composición llena de dinamismo, donde las figuras de tamaño natural están iluminadas con gran sentido del dramatismo. Una escenografía, dominada por el claroscuro, en la que el desnudo idealizado de Cristo contrasta con el aspecto tosco de los verdugos y donde resuena el último eco de Caravaggio.
La exposición se cierra con "El martirio de santa Úrsula" de 1610, en que Caravaggio se autorretrata sujetando una lanza en el momento en el que el rey de los hunos hiere con su flecha a la Santa. Pintado pocas semanas antes de su muerte, éste cuadro constituye un punto culminante de la última parte del recorrido de la exposición.



lunes, 30 de mayo de 2016

"La ruta de los emperadores romanos en Serbia"


El lugar donde se asentaron las antiguas provincias romanas Moesia Superior y Panonia Inferior, dieron al mundo 18 emperadores romanos, una quinta parte del total de los gobernantes del poderoso imperio, que constituye el mayor número de emperadores nacidos fuera de Italia.


En ellos quedaron las ciudades: Sirmium, Viminacium, Justiniana Prima, Félix Romuliana, Diana, Mediana, Ulpiana. con sus fortificaciones, edificios votivos, en las ciudades que imperaban, las series numismáticas que recuerdan sus rostros, son los vestigios heredados de la vida y la muerte que sustentaron.

No todos los emperadores de origen serbio dejaron rastros tangibles, como lo hizo Galerius en la ciudad de Félix Romuliana, ya que algunos de ellos son recordados por sus aclamadas proezas.
En la batalla contra los godos, por ejemplo, el primer soldado que cayó muerto fue el hijo del Emperador Traianus Decius, y el emperador exclamó: “¿Acaso el ejército romano se detendrá por un solo soldado caído?” y dirigió el ataque que derrotó a los bárbaros y trás el cuál murió valientemente.


Gran número de emperadores romanos, de los siglos III y IV, nacieron en una parte del Imperio donde se glorificaban las ideas sobre las virtudes individuales que hacían que el campesino se convertiera en soldado y en el ejército accediera a la gloria. Ese fue el camino de supremos valores morales que se generó en éste territorios, y los científicos occidentales los llamaron “hijos de la felicidad”, por la manera de llegar al trono imperial.


 En Sirmium, actualmente Sremska Mitrovica en los alrededores de Serbia de gran trascendencia comercial, nacieron los llamados “Emperadores de Panonia”, Traianus Decius, Aurelianus, Probus, Maximianus Herculius, Constancius II, Gratianus y perdió tal condición después de la decadencia Romana al pasar el gobierno a los Hunos y más tarde a los Gépidos.
En la antigua Naissus, hoy la ciudad de Niš, en el Sur de Serbia, nació el más importante de todos los emperadores romanos de ésa región, Constantino el Grande, que sentó las bases en la Europa fundando Constantinopla que hoy conocemos, y fundó la Nueva Roma que liberó a los cristianos.


En la conmemoración de diecisiete siglos del Edicto de Milán en 2013, fue motivo para preparar ésta exposición sobre los dieciocho imponentes emperadores, en el marco del proyecto “Itinerarium Romanum Serbiae – "La ruta de los emperadores romanos en Serbia”, con el objetivo de hacer más visible éste periodo de la historia para acentuar su importancia.
La exposición fue presentada en Serbia, como en Europa y en Estados Unidos de América, invitando al público nacional e internacional a visitar y conocer los sitios arqueológicos de Serbia, donde los romanos dejaron su importante trazos y huella.
En ésta oportunidad se presenta la muestra en la sala de museo de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.